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LA ORGANIZACIÓN SOCIAL COLOMBIANA: UNA MIRADA

Por: edwinsanchez | Publicado: 15/03/2011 01:10 | | #Cont:2

LA ORGANIZACIÓN SOCIAL COLOMBIANA: UNA MIRADA

Ensayo

 

Edwin Humberto Sánchez Castaño

 
Bogotá D.C., 14 de mayo de 2010

RESUMEN

El presente ensayo pretende hacer una mirada tangencial de la situación de la organización social colombiana, desde un perspectiva cultural, como un elemento fundamental de cambio en la sociedad, que contribuye a la evolución de los sistemas sociales, económicos y políticos, mediante un acercamiento al tema de las organizaciones que aprenden, utilizando la visión de Leonardo Schvarstein, en su libro La inteligencia social de las Organizaciones; a su vez se hace un análisis de las paradojas sociales, como el arraigo cultural que han dejando los conflictos colombianos, para contribución de las organizaciones sociales colombianas, desde el plano de la organización inteligente; por último se aborda la gestión del gobierno corporativo en las diferentes organizaciones, que contribuyen a satisfacer las necesidades sociales básicas.

 

Palabras Clave: competencia, cooperación, gobierno corporativo, necesidades sociales básicas, prestadores, prestatario, red.

 

ABSTRACT

 

This paper intends to give a tangential look the situation of the Colombian social organization, from a cultural perspective, as a fundamental change in society, that contributing with the element of change of social systems, economics and political, making an approach the topic of learning organizations since the vision of Leonardo Schvarstein, in his book Social Intelligence Organizations, going through a analysis of the social paradoxes, cultural roots that have left the Colombian conflict as a contribution to Colombian social organizations from the organizational level and finally intelligent management of corporate governance in different organizations as a contribution to meeting basic social needs of the Colombian.

 

Keywords: basic social needs, borrower, competition, cooperation, corporate governance, lenders, network.
 

LA ORGANIZACIÓN SOCIAL COLOMBIANA: UNA MIRADA

 Al hacer un análisis de la organización colombiana desde la inteligencia social, llámese ella pública y privada, se demostrará que la distancia entre una y la otra es corta, para ello es necesario explorar los contextos socioculturales al interior y hacia su entorno de la misma, donde se hace visible la carencia de conciencia y cooperación social especialmente; se iniciaría con las paradojas sociales que emergen en la organización, luego se apreciará ésta desde las inteligencias múltiples y la responsabilidad social, para concluir con una propuesta de gobernabilidad socialmente ética, desde la interpolación de diferentes conceptos de organización inteligente.

 

Con este ensayo se pretende acercar la organización social colombiana, mediante una crítica constructiva, a un modelo organizacional que respete las Necesidades Sociales Básicas (NSB) del individuo y los grupos; éste es el motivo para que por lógica la organización social y por razón propia sea un sistema cooperativo y de apoyo al individuo, la cual requiere de un diseño organizacional basado en la solidaridad, cuya filosofía es la adhesión de individuos o grupos de personas a la causa u objetivos de la organización, como escribe Schvarstein (2006), al referirse al concepto de solidaridad expresado por Mary Dounglas: “involucra los individuos que están prestos para sufrir en beneficio del grupo más amplio, esperando que los demás miembros estén dispuestos a hacer lo mismo”.

 

Desde luego, la solidaridad demanda cooperación y competencia como lo propone el autor del libro, se podría simplificar en la palabra “coopetencia”, definida como el conjunto de actividades donde los individuos buscan satisfacer sus necesidades, mediante la conformación de grupos para lograr sus objetivos, como se grupos se entiende la unión de intereses a partir de la unidad de dos o más personas; esta unión exige, que entre ellos se pongan de acuerdo para proponer acciones que conlleven el cumplimiento de objetivos a fines o de común acuerdo, o que por la misma escases de recursos compitan entre ellos para que obtener los mejores beneficios, es así como “siempre debe existir la preocupación por la satisfacción de las necesidades sociales de los miembros de la organización” (SCHVARSTEIN, 2006).

 

Es aquí, donde la organización como sistema interviene, con el propósito de intermediar en la condiciones de fortalecimiento de los lazos sociales de cohesión, para el beneficio común de la comunidad, aunando esfuerzos en la satisfacción igualitaria de las necesidades sociales básicas de la colectividad, “para que se recupere su capacidad para mediar entre los intereses privados en beneficio del bienestar común” (SCHVARSTEIN, 2006), pero esto solo lo garantiza una organización que aprenda es decir organización inteligente.

 

Es decir, una organización inteligente, es aquella que se ha preparado, al intervenir la enseñanza como sistema adaptativo al medio que es susceptible a hechos emergentes, este a su vez responde efectivamente a los estímulos que percibe inteligentemente antes que estos sucedan y afecten considerablemente la organización, la cual ineludiblemente debe contener una estructura organizacional interconectada, que admita la circulación de la información por todos sus medios de comunicación, como vías principales para alimentar la organización y reducir la incertidumbre a la hora de tomar decisiones, la cual debe “trabajar en red y a favor de la resolución de la cuestión social” (SCHVARSTEIN, 2006).

 

Ahora bien, incluyendo a la organización social colombiana en este contexto, para entenderla es necesario hacer una comparación con las paradojas existentes, para esto se utilizaran los argumentos que expone Schvarstein en su libro La inteligencia social de las Organizaciones, el cual no se aleja en nada a la realidad nacional, cuyos aportes como latinoamericano contribuyen a entenderla; justamente, es partir de las necesidades del ser humano, que son las mismas aquí o en cualquier lugar del planeta y no distan mucho de una lugar a otro; el hecho de que algunos países tengan un Producto Interno Bruto mayor que otros o que la variación de los Índices de Precios del Consumidor sean menores o mayores que otros, no implica que la población tengan necesidades sociales básicas diferentes.

 

Es por ello, que al advertir en las paradojas que propone Schvarstein, se notan similitudes con las de Colombia, especialmente en sus ejemplos del sistema de salud, pues este como está diseñado no cubre a las personas que se encuentran en extrema pobreza y estado de indefensión social; que una educación de buen nivel, por no decir aceptable, se encuentra únicamente en las grandes ciudades del país, que a medida que nos vamos alejando de los grandes núcleos poblacionales, su calidad tiene un efecto inversamente proporcional a la número de la población, al limitar a las personas que poseen menos recursos y que de igual forma necesitan de una buena educación, como medio de mejorar las condiciones de vida propias y de su familia hacia el futuro; desde luego, se ha probado que la educación es una inversión a largo plazo.

 

Al igual que los casos anteriores, dentro de la NSB se encuentra la vivienda social, que cuyas exigencias mínimas deben proporcionar dignidad, bienestar y tranquilidad a sus habitantes, el gobierno de Colombia tiene el programa de Vivienda de Interés Social, conocida como VIS, estas por lo regular se construyen en los núcleos urbanos más poblados, quedando excluidos de este beneficio las personas del campo o de los pequeños núcleos, que muy seguramente tienen a disposición menos recursos económicos y alimenticios.

 

Desde otro lado, el tema de la justicia, como medio y no fin, como lo dice el autor, es para los que no tienen medios económicos para defenderse, la mayor parte de ayudas económicas que asigna el gobierno son para las personas que no las necesitan, caso la asignación de subsidios agrarios en la costa y el valle, por el contrario no son entregados a aquellas personas que realmente lo necesitan, con el objeto de incentivar los programas de generación o de productividad, reflejados estos en empleo o la generación de valor al producto terminado o cosechado; en fin, todo aunado a una mejor calidad de vida, permitiendo el desarrollo de la familia, mediante la distribución de la riqueza, con ello se disfruta la inversión o el trabajo hecho, cosa que no es posible.

 

Ciertamente, la situación colombiana desde el campo social, político y económico, ha sido el alimento para organizaciones inteligentes, desafortunadamente no se ha formado desde lo social, estas organizaciones inteligentes se han adaptado a los fenómenos emergentes traducidos en problemas, hechos, situaciones y acontecimientos que son naturales del pueblo colombiano; fenómenos que inician con la guerra de los latifundios feudales enmarcados durante la Patria Boba, que no lograron la primera muestra de independencia; posteriormente, con la guerra sectaria de centralistas y federalistas, que contribuyó con la muerte temprana e injusta de grandes personajes de nuestra historia; a la postre, vinieron otras guerras civiles, entre ellas la Guerra de los Supremos, las guerras civiles de 1851, la de 1860 al 62, la de 1876 al 77, la de 1885, la de 1895 y la de Los Mil Días; todas ellas contribuyen a nuestra cultura de insolidaridad y poco cooperativa, como atízate de una guerra que ha tenido enfrascada a Colombia desde hace más de cincuenta años, cuyo origen trágico fue la muerte de Jorge Eliecer Gaitán, hasta nuestros días.

 

Es por eso que, las organizaciones socialmente inteligentes, se destacan por desarrollar conocimiento basado en la colaboración y solidaridad con los individuos más desamparados, como representantes de los intereses de éstos y de una sociedad, que “permite proveer a los individuos las oportunidades para adquirir y desarrollar el conjunto integrado de conocimientos y habilidades necesarias para desempeñar su rol” (SCHVARSTEIN, 2006), que desarrolle en conjunto competencias y los recursos que satisfagan sus propias necesidades, sean autosuficientes o por lo menos tengan la certeza de lugar donde las pueden conseguir.

 

Cabe mencionar, cuales son las Necesidades Sociales Básicas, según Schvarstein, con el propósito de identificar el tema a que se refiere y trata a continuación, son ellas:

·      Alimentación adecuada.

·      Techo y protección contra la inclemencia del tiempo.

·      Vestimenta adecuada a las condiciones del tiempo.

·      Protección de la salud.

·      Protección contra la contaminación ambiental y el ruido.

·      Acceso a los servicios básicos de infraestructura (agua, electricidad).

 

Ahora bien, también se debe conocer las necesidades de desarrollo según Schvarstein, son:

·      Acceso a la educación primaria y secundaria.

·      Oportunidades de trabajo y capacitación laboral.

·      Seguridad personal.

·      Acceso a las telecomunicaciones.

·      Acceso al transporte.

·      Acceso a la cultura.

·      Oportunidades de mantener y desarrollar tradiciones culturales propias.

·      Oportunidades para satisfacer necesidades espirituales.

·      Acceso a la recreación para la salud mental y física.

·      Acceso a la justicia.

 

A primera vista, el anterior listado mencionan algunas necesidades básicas biológicas y otras de desarrollo, éstas hacen parte de las NSB que encuadran las acciones de buscan los prestatarios y prestadores; los prestatarios son comprendidos como aquellas personas que buscan suplir sus NSB y los prestadores como aquellas personas que garantizan o suplen aquellas NSB; a partir de aquí, se verán las acciones que se emprenden para un mejor entendimiento los prestatarios colombianos, los prestadores como estado o gobierno y las organizaciones socialmente inteligentes que coadyuvan el préstamo de estos servicios o bienes del prestatario.

 

Se podría decir, que el ideal es que las organizaciones socialmente inteligentes, fueran suplidas por gobiernos socialmente inteligentes, lo cual requiere de políticas estado encaminadas a satisfacer principalmente las NSB; pero es aquí, donde entra en contradicción las políticas de gobierno no socialmente responsables, por lo regular las políticas de gobierno son trazadas en Colombia para cuatro años que es el tiempo que dura el periodo presidencial y el congreso, quienes proponen y aprueban leyes y proyectos; que por lo general, no lo ideal, van orientados al satisfacer intereses de pequeños y minoritarios grupos, que ya tienen satisfechas la mayor parte de sus necesidades, y no al cumplimiento de los deseos o necesidades del pueblo colombiano, estos beneficiados regularmente los reciben los partidos políticos o la corriente política mayoritaria de turno.

 

Con relación a lo anterior, dichas estructuras de gobierno, indiscutiblemente tiene una organización jerárquica basada en el poder, ilustrado en el pulso de fuerzas la una de ellas ceder frente a los anhelos del otro, “puja en la que obviamente llevan las de perder quienes menos poder tienen” (SCHVARSTEIN, 2006); aquí, el tema de la negociación entra en juego, mediante consensos acordes al poder que ejerce cada uno o el mantenimiento de los puntos no negociables por fuera de la mesa, al afirmar que de esta forma está protegiendo las necesidades propias, en busca que la otra parte seda en sus necesidades.

        Conviene distinguir, que para solucionar estas tensiones, ocasionadas por la puja de poder en la organización social colombiana, o gobierno socialmente inteligente, éste debe trabajar como una red que comparte roles y deja de percibir ese esquema jerárquico entre prestatarios y prestadores, sino por el contrario unos son a la vez prestatarios y prestadores, que se nutren y satisfacen sus NSB, “actuando en las organizaciones que los representan y contando con la asistencia de otras organizaciones prestadoras” (SCHVARSTEIN, 2006).

 

Cabe señalar, que para lograr lo anteriormente expuesto, es necesario que en Colombia la reestructuración del todos sus sistemas, iniciando por el sistema educativo, cuyo principal rumbo es la enseñanza, los valores comunitarios, solidarios y de cooperación, presentando a la sociedad colombiana, que todo conflictos es natural de la organización sistémica, que por el hecho de estar interrelacionada, reacciona a estímulos o fenómenos emergentes, a su vez contribuye a la inteligencia social de las organizaciones, como principio de aprendizaje, lo que permite prepararse o adaptarse al entorno.

 

Partiendo de ahí, se desarrollan otros sistemas, como es el político, el económico y el social, favoreciendo la creación y fortalecimiento de los gobiernos y organizaciones socialmente inteligentes, que procuren por el desarrollo y calidad de vida de los prestatarios colombianos, seguramente ellas respetaran las funciones y roles que cumplen cada uno dentro del Estado o Nación.

 

Seguramente, ésta estará respaldada mediante una gestión social, como agenda de mayor importancia en el gobierno corporativo de cualquier tipo de organización, llámese pública o privada, entendida como “un proceso cíclico y recursivo que puede sintetizarse en etapas que suelen ir de los más general y abstracto hasta lo más particular y concreto y vuelta” (SCHVARSTEIN, 2006), construido mediante agendas de los prestadores para la satisfacción de las NSB de los prestatarios y a la inversa, como una eficiente organización en red, cada uno representando a la organización y a su vez éste es representado o apoyado por otra organización.
 

Finalmente, Schvarstein menciona a los sindicatos, como el mecanismo que permite la cohesión y los logros solidarizados entre las diferentes organizaciones y no como elementos de destrucción de organizaciones, como en el pasado sucedió, resultado del engendro de unas organizaciones con intereses oscuros y dilucidados, algunas de ellas hoy en día se han convertido en “organizaciones socialmente inteligentes, lo cual significa desarrollar capacidades de gobierno… y que se orienten, … hacia el rol que les compete como representantes de los trabajadores en las estrategias paritarias” (SCHVARSTEIN, 2006).

CONCLUSIONES

 Para concluir, las organizaciones socialmente inteligentes, son organizaciones que aprenden del entorno y se adaptan a él, mediante redes que son formadas por sus integrantes prestatarios y prestadores simultáneamente, nutriendo su sistema mediante la colaboración, la solidaridad y la misma competencia, mejor enunciada como coopetencia.

 

Aun así, los gobiernos deben diseñar políticas de estado, que estimulen sistemas educativos basados en la cooperación, la solidaridad, para una participación ciudadana igualitaria en las decisiones, manera de fortalecer los demás sistemas, como son el político, el económico y el social.

 

En definitiva, las organizaciones socialmente inteligentes deben procurar por la supervivencia de todas las demás organizaciones que se encuentran en su entorno, pues es acertado pensar que debe existir una coexistencia vital, como contribución a la satisfacción de las necesidades sociales básicas de cada uno de sus integrantes y de los integrantes de las demás organizaciones.

 

REFERENCIAS

 

GOBIERNO NIEGA CORRUPCIÓN EN ASIGNACIÓN DE SUBSIDIOS AGRARIOS A PUDIENTES FAMILIAS DE LA COSTA Y EL VALLE, La F.M.com.co. Bogotá D.C. Recuperado el 06 de octubre de 2009, disponible en: HYPERLINK. http://www.lafm.com.co/noticias/2009-09-29/gobierno-niega-corrupci-n-en-asignaci-n-de-subsidios-agrarios-pudientes-familias.

 

SCHVARSTEIN, Leonardo. (2006). La inteligencia social de las organziaciones, desarrollando las competencias necesarias para el ejercicio efectivo de la responsabilidad social. (Primera, ed., Segunda, reimp.) Buenos Aires, Argentina: Paidós.

Comentarios
samuel396
samuel396
gas de pagina
samuel396
samuel396
me sirvio un poco pero no es gas me sirvio gracias =)
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